lunes, 3 de diciembre de 2012

Becas a las que optar mientras estas estudiando

Si preguntásemos a cualquier persona recién titulada qué aspecto de su currículum considera que supone un mayor obstáculo para conseguir un empleo, probablemente, no dudará en afirmar que es su falta de experiencia laboral.

Lo primero que habría que decir al respecto es que es normal que alguien que acaba de finalizar sus estudios tenga poca experiencia. Normalmente, debería ser sólo cuestión de tiempo que eso deje de ser un inconveniente.

Sin embargo, sí que es cierto que hay decisiones que puedes tomar mientras estudias que pueden solventar, al menos en parte, esta natural falta de experiencia con la que iniciamos nuestro periplo laboral.

Obviando la posibilidad de hacer un voluntariado, colaborar en negocios familiares o la de conseguir trabajos más o menos alimenticios, voy a centrarme en las diferentes becas de prácticas en empresas a las que puedes acceder como estudiante. Lo importante es que, por un lado, son prácticas remuneradas y, por otro, pueden estar directamente relacionadas con el sector en el que puedes desarrollar tu carrera profesional más adelante.

Antes de continuar me gustaría aclarar tres puntos:

1º. Las becas, todas ellas, son un medio, nunca un fin.

2º. Cada perfil es diferente y esto implica distintas necesidades y oportunidades.

3º. En ningún sitio está escrito que para conseguir un empleo sea requisito imprescindible haber realizado una beca de prácticas previamente. Eso sí, puede ser una buena ayuda.

Una vez aclarados, te indico un posible itinerario a seguir para que en una entrevista de trabajo al entrevistador/a le resulte difícil afirmar que careces de experiencia.


Estas becas se desarrollan en tu propia Universidad. Sería una buena primera experiencia para incluir en tu currículum. Siempre da valor cualquier experiencia en una universidad, aunque no esté directamente relacionada con tus estudios.

Ten en cuenta que es necesario tener más del 50% de los créditos superados y la permanencia no puede ser superior a 12 meses, aunque sí pueden ser en diferentes servicios.

2º. Beca de convenios propios o praem (en el caso de Andalucía).

Hay que tener en cuenta dos factores:

- Por un lado, al estar más directamente relacionada con los estudios, lo ideal sería hacerla lo más tarde posible para que su efecto en el currículum y la posibilidad de quedarse en la empresa con un contrato laboral sean mayores.

- Por otro, cuanto antes se empiece a buscar mejor, ya que una vez finalices tu titulación, no podrás optar a esta modalidad de prácticas.

Cuanto más lejos estemos de finalizar, más selectivos podremos ser a la hora de seleccionar la que nos interese. Es fundamental tratar de buscar una alternativa que maximice las ventajas (experiencia relacionada e interesante) y minimice los riesgos (no conseguir ninguna).

Importante: Aunque, en principio, se puede realizar una beca de este tipo por curso académico, después de la primera tendría preferencia sobre nosotros cualquier persona que no haya hecho ninguna, lo que dificulta en gran medida poder hacer más de una.

3º. Beca Leonardo da Vinci.

Hay que asumir que afectaría al normal desarrollo del curso pero no hace falta explicar lo importante que sería tener una experiencia internacional antes de finalizar la carrera. En cualquier caso, para poder tomar la decisión tienes que ser consciente de:

- Existen programas Leonardo para estudiantes como Faro o Hércules y también para titulados como el de la Fundación Mediterránea de la UAL.

- Normalmente, realizar una beca Leonardo impide realizar otra del mismo programa, aunque sea para titulados.

4º. Beca Erasmus - Prácticas.

Este programa, al igual que Leonardo, da la oportunidad de adquirir experiencia laboral en empresas de otros países.

5º. Beca EPES (sólo para Andalucía).

Aunque esta beca esté dirigida a titulados, el hecho de que se pueda hacer gracias a un curso de FPE, la habilita para quienes estén estudiando una carrera, por ejemplo. Otro factor a tener en cuenta es que se podría hacer una segunda beca al año de finalizar la primera, siempre y cuando fuesen en ocupaciones distintas.


Si te interesa continuar tu carrera en la Universidad, éste puede ser el primer paso. Un buen aperitivo para optar posteriormente a una beca predoctoral y dedicarse a la investigación.

Existen otras opciones como las becas Santander CRUE CEPYME, cuyo plazo se encuentra abierto en este momento, o el programa Universem, en este caso sólo para mujeres.

Por supuesto, no es imprescindible, ni siquiera necesario hacer todo esto para trabajar con posterioridad. Lo importante es conocer las diferentes opciones que existen y, posteriormente, tomar la decisión de sí van a ayudarnos en la consecución de los objetivos previamente establecidos porque si no tenemos claro lo que queremos, todos estos programas tendrán una utilidad mucho más limitada.

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